¿Quién no recuerda disfrutar de unas deliciosas natillas durante la infancia? Este postre clásico no solo está delicioso, sino que también puede ser una opción nutritiva y adecuada para los más pequeños, siempre y cuando sea casero.
En el contexto de la alimentación complementaria, preparar natillas en casa permite controlar los ingredientes y asegurar que tu bebé esté recibiendo una versión saludable y libre de aditivos innecesarios. ¡Vamos a descubrir juntos los beneficios de este maravilloso postre casero!
Las natillas comerciales en la dieta del bebé
Aunque es tentador recurrir a las natillas comerciales disponibles en el supermercado (¡sobre todo porque algunas marcas reconocidas las promocionan como aptas para bebés desde los 6 meses!), es importante analizar sus ingredientes más de cerca.
Muchas de estas natillas, incluso las específicamente diseñadas para bebés, contienen una serie de ingredientes que no son ideales para los más pequeños.
Ingredientes comunes en las natillas comerciales
- Azúcar: muchas natillas comerciales contienen azúcar añadido. El consumo de azúcar en los bebés puede llevar a problemas como caries dentales, aumento de peso no saludable y desarrollo de preferencias por alimentos dulces.
- Almidón modificado: utilizado para mejorar la textura y la estabilidad del producto, el almidón modificado no aporta ningún valor nutricional y puede ser difícil de digerir para algunos bebés.
- Espesantes artificiales: ingredientes como la goma guar, la goma xantana y otros espesantes artificiales se añaden para conseguir la consistencia deseada. Estos aditivos no son necesarios y su inclusión en la dieta de un bebé es cuestionable.
Por qué evitar las natillas comerciales
Incluso las natillas comerciales etiquetadas como «aptas para bebés» pueden no ser la mejor opción debido a estos ingredientes adicionales. Optar por versiones caseras no solo permite evitar estos aditivos, sino que también garantiza que el postre sea fresco, nutritivo y adaptado a las necesidades específicas de tu bebé.
Además, preparar natillas en casa te da la flexibilidad de usar ingredientes saludables como leche materna, fórmulas infantiles o alternativas vegetales (excluyendo la de arroz) y endulzarlas de manera natural con pasta de dátiles.
Beneficios de las natillas caseras

Preparar natillas caseras para tu bebé no solo es una opción más saludable, sino que también ofrece una serie de beneficios nutricionales y de desarrollo. Vamos a explorar por qué las natillas caseras son una excelente elección para la alimentación complementaria de tu pequeño.
Aspectos nutricionales de los ingredientes principales
Leche materna:
- Inmunidad y salud: la leche materna está llena de anticuerpos y nutrientes que fortalecen el sistema inmunológico del bebé.
- Digestión fácil: es la más fácil de digerir para los bebés, ayudando a mantener un sistema digestivo saludable.
- Nutrientes esenciales: proporciona una combinación perfecta de proteínas, grasas y vitaminas necesarias para el crecimiento y desarrollo del bebé.
Fórmula infantil:
- Equilibrio nutricional: la fórmula infantil está diseñada para replicar la leche materna en términos de contenido nutricional, asegurando que tu bebé recibe los nutrientes esenciales si no estás amamantando.
- Fuente de energía: rica en calorías, proteínas y grasas, la fórmula infantil proporciona la energía necesaria para el crecimiento activo.
Bebidas vegetales (excepto la de arroz):
- Almendra, coco y avena: estas bebidas son buenas alternativas para bebés con alergias o intolerancias a los lácteos. Asegúrate de elegir variedades fortificadas para asegurarte de que tu bebé recibe calcio y vitamina D.
- Digestión suave: las bebidas vegetales suelen ser más fáciles de digerir y menos propensas a causar alergias o intolerancias.
Leche entera (a partir de los 12 meses):
- Grasas saludables: la leche entera es una excelente fuente de grasas saludables que son cruciales para el desarrollo del cerebro en los primeros años de vida.
- Calcio y vitamina D: es fundamental para el desarrollo de huesos y dientes fuertes.
Endulzante natural: pasta de dátiles
La pasta de dátiles es una opción excelente para endulzar las natillas de forma natural. Aporta una dulzura suave y está llena de nutrientes:
- Fibra: ayuda a mantener el sistema digestivo del bebé funcionando correctamente.
- Antioxidantes: los dátiles contienen antioxidantes que ayudan a proteger las células del cuerpo.
- Vitaminas y minerales: incluyen hierro, potasio, magnesio y vitaminas del grupo B.
Desarrollo de habilidades y destrezas
Preparar natillas caseras también contribuye al desarrollo de habilidades y destrezas de tu bebé:
- Habilidades motoras finas: comer natillas con una cuchara puede ayudar a mejorar la coordinación mano-ojo y las habilidades motoras finas.
- Exploración de texturas y sabores: las natillas caseras permiten que tu bebé experimente con diferentes texturas y sabores, lo que puede fomentar una actitud positiva hacia la comida y reducir la aversión a nuevos alimentos.
- Independencia alimentaria: ofrecer comidas que el bebé pueda comer solo fomenta la independencia y la confianza en sí mismo.
Receta de natillas para bebés
Ingredientes
- 200 ml - Leche materna, fórmula infantil, bebida vegetal (almendra, coco o avena) o leche entera para bebés mayores de 12 meses
- 1 - Yema de huevo
- 1 cucharadita - Maicena
- 1 - Trozo de cáscara de limón (solo la parte amarilla)
- 1 - Ramita de canela
- 1 cucharada - Pasta de dátiles (como endulzante natural)
Pasos
- En un cazo pequeño, calienta la leche (materna, fórmula, bebida vegetal o entera) a fuego medio. Añade la cáscara de limón y la ramita de canela para infusionar la leche con sus sabores.
- Mientras la leche se calienta, en un bol aparte, bate la yema de huevo con la maicena hasta que estén bien integradas. Esto ayudará a espesar las natillas sin necesidad de añadir espesantes artificiales.
- Una vez que la leche esté caliente pero no hirviendo, retira la cáscara de limón y la canela. Vierte una pequeña cantidad de leche caliente en la mezcla de yema y maicena, batiendo constantemente para evitar que la yema se cuaje. Luego, vierte la mezcla de yema y maicena de vuelta al cazo con la leche caliente, removiendo constantemente a fuego medio-bajo hasta que la mezcla espese. Esto debería tomar unos 5-10 minutos.
- Añade la pasta de dátiles a las natillas espesas y mezcla bien hasta que se disuelva completamente, proporcionando una dulzura natural y saludable.
- Vierte las natillas en pequeños recipientes y deja enfriar a temperatura ambiente antes de enfriarlas. Una vez frías, están listas para servir. Asegúrate de que estén a una temperatura adecuada antes de ofrecerlas a tu bebé.


